No Al Olvido

lunes, 13 de abril de 2020

# Una guerra sin uniforme ..Macarena Olona se ha quedado corta"..Graciano Palomo.. DISTRITOTV ...Vídeos 2....!!!!

Al trabajo, con mascarilla
Antes de que las autoridades sanitarias comenzaran a sellar sus advertencias en las cajetillas de tabaco, los fumadores ya sabían lo bien que les sentaba el humo. Algo parecido ha sucedido con las medidas de seguridad e higiene que el Ministerio de Sanidad ha ido recetando a las víctimas potenciales de una pandemia que a finales de febrero inauguró de forma oficial con aquella fiesta de bienvenida que organizó a los estudiantes de Erasmus que volvían del norte de Italia, lo que se conoce por el plan Bolonia. Aún accesibles, antes del borrado de quienes según Marlaska monitorizan las redes en busca de información dañina, ya están tardando, los documentos de Sanidad representan una antología del descrédito.
En todas estas
 semanas, la sociedad ha dado muestras sobradas del recelo generado por los expertos bajo los que se ampara el Gobierno al improvisar un plan de choque, a partir de la técnica punk del do it yourself, con el que siempre ha ido muy por delante -en mascarillas, guantes, distancias, programas de lavadora, zapatos, lejías, tocamientos, desinfección del instrumental callejero o dilución de alcohol de quemar- de quienes precisamente debían darle instrucciones y protección. No es una simple muestra de ingenio popular, que para eso están Revilla y sus servilletas de bar, para limpiar el aceite de las anchoas o la grasa de un coronavirus, tanto da, sino, lo que es más grave, la expresión de un clima generalizado de desconfianza que ha llevado a cada cual a librar una guerra sin cuartel, la que dice comandar el general Sánchez sin otra homologación textil que la del sálvese quien pueda. En la variedad de mascarillas de esta temporada de primavera no está el gusto, sino la autogestión y la anticipación a las que conduce y obliga el desgobierno.....
Jesús Lillo


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