Es el terreno del maniqueísmo donde mejor
se desenvuelve Pedro Sánchez.
De nuevo tiende una trampa a la oposición
con el mantra de los pactos,
mientras insulta y descalifica a quienes
reclama apoyo. Desde luego, con esa actitud,
nadie en su sano juicio acordaría con él.
Estos pactos, por otro lado, son exactamente
lo contrario a los de
La Moncloa de 1977. Aquel acuerdo
fue en materia económica la
desestatalización de España.
El aparato del Estado era omnipresente
en un buen número de sectores productivos.
Me temo que eso es lo que quieren
los socialcomunistas colarnos bajo el paraguas
de un gran consenso el regreso a
políticas intervencionistas, fracasadas y ya superadas.
Pablo Casado, en su condición de líder
de la oposición, tiene que aceptar sentarse a
hablar. No puede vender ante la ciudadanía
un rechazo previo. Ahora bien, debe exigir
un documento base que lleve a este Gobierno,
cuyo nivel de despropósito es bien conocido, a
que se moje en defensa de una economía
libre que genere riqueza y no a
una estatalización por la puerta de atrás.
Dialogar, siempre. Pactar, ya veremos...Bieito Rubido

No hay comentarios:
Publicar un comentario