La libertad, después de la vida, es el
bien más preciado del ser humano.
Hugo Grocio mantenía que era indivisible, única.
Por eso, si creemos al gran jurista y filósofo,
debemos plantearnos si la libertad no corre grave peligro
en la España actual. La frase de Grande-Marlaska
-ministro del Interior que suponemos que no
volverá a ejercer como juez- acerca de que
la Policía monitoriza las redes por si detecta
delitos de odio inquieta profundamente.
Se comienza por ahí, pero no sabemos
dónde se puede terminar. Como también genera
desasosiego esa medida que, si fuese menester,
habilita a expropiar una segunda residencia
para una víctima de violencia de género.
Son pequeñas gotas que erosionan garantías
que creíamos ganadas para siempre:
la libertad de expresión y la propiedad privada.
Justamente el valor de la libertad es todo
aquello que nos permite movernos, pensar,
expresar, leer, escuchar, progresar e incluso
disentir. Tal vez este Gobierno que padecemos
no lo entienda, entre otras razones,
porque demuestra que no estaba preparado
para la adversidad y, menos,
para respetar al discrepante.....Bieito Rubido

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