No Al Olvido

sábado, 14 de marzo de 2020

# Un abrazo. El gobierno más inútil de la historia Vídeos..2..InfoVlogger....!!!!

Tiempo de aislamiento
Hace mucho tiempo que vivimos confinados, saliendo poco, resolviéndolo todo por internet. Glovo, los whatsapps, Amazon, el porno. Que nos obliguen a permanecer en casa tal vez nos recordará la importancia de una sobremesa o de un abrazo. Volveremos a poder salir y tampoco tardaremos tanto. Pero aunque el coronavirus cause angustia y desastre, tenemos que reconocer que nos habíamos ido entristeciendo mucho antes, y que las medidas que la enfermedad nos ha impuesto no dejan de ser el extremo de lo que ya nosotros estábamos haciendo.
Que estos días de retén nos ayuden a recordar lo felices que somos, lo bien que vivimos, la suerte que hemos tenido de nacer en el rincón afortunado de la Tierra. Que estas
 semanas de reclusión, casi de internamiento, nos den perspectiva y entendimiento para dimensionar nuestras constantes quejas por todo. Tendríamos que ser más simpáticos, más agradecidos, estar más contentos por el inmenso don de vivir en Madrid o en Barcelona, en Sevilla, en Santander, en San Sebastián o en Palma. Y en este, pese a todo, 2020 pletórico. La Humanidad no ha conocido una era mejor y los elegidos para vivirlos hemos sido nosotros.
Todo esto pasará. Todo esto también pasará. Y probablemente en Semana Santa estemos pensando ya en cualquier otra cosa. Será importante que para siempre queden aprendidas algunas lecciones fundamentales de nuestra higiene personal y que no las olvidemos cuando nos pase el susto y ya no nos sintamos amenazados. Pero si sobre todo no aprendemos a ser más alegres y a quejarnos menos, el coronavirus habrá vuelto irreversibles la tristeza, la inacción y la soledad.
Hace tiempo que vivimos equivocadamente, desde el desdén y la mezquindad, y todo lo damos por supuesto, y a todo presumimos que teníamos derecho, y todo lo tratamos así como mal, como si el favor se lo hiciéramos nosotros a Dios, y a España; como si no nos importara nada. Con la vitalidad reducida al mínimo, con lo que dábamos por descontado suspendido y cuestionado, estaría bien que recordáramos la luz que nos ha traído hasta aquí: y que si no la defendemos con más luz aún, y con más amor, y con más júbilo y esperanza, al final se apagará.....Salvador Sostres

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