No Al Olvido

jueves, 31 de agosto de 2017

Bierzo Ponferrada..El chapapote remata La Cabrera y deja sin agua potable a ocho pueblos de Encinedo, Truchas y Castrocontrigo..Donde hace días las llamas devoraban casi nueve mil hectáreas en la comarca hoy corren ríos de ceniza..Un nuevo desprendimiento de tierra deja a Peñalba incomunicada por segunda vez..La Guardia Civil a caballo auxilia a una peregrina alemana herida en El Acebo..Tres heridos en Villafranca en una colisión de dos vehículos.Video Los ríos se tiñen de negro por las cenizas del incendio en León!!!


Nunca llueve a gusto de todos. La zona de la comarca leonesa de La Cabrera, devastada  por el peor incendio forestal del año en España tras calcinar cerca de nueve mil hectáreas, se ha convertido un mar de lodo y ceniza que está arrastrando a los ríos Eria y Cabrera toda la maleza y las cenizas que ha generado seis días de virulento fuego.
Si las llamas ya habían ocasionado un daño medio ambiental irreparable en la zona, el vertido de este ‘chapapote’ a las cuencas fluviales pondrá en serio peligro la supervivencia de sus especies piscícolas, lo que añade un agravante más al peor desastre ecológico del año en la provincia.
Toda esta materia orgánica, además de restar oxígeno a las distintas especies, afecta al ecosistema fluvial, al sedimentarse en el fondo, según explicó ayer Alfonso Soria, de la Asociación Cabrera Natural y la ONG Río Escondida. Estos depósitos impiden la proliferación de insectos, primer escalón en la cadena alimentaria de los ríos. Además, destruyen los frezaderos, donde las truchas depositan sus huevas. «En ambos ríos, la pureza genética de las truchas es muy alta, por lo que conservan los genes adaptativos a situaciones complejas, pero esto tiene un límite», afirma el experto. Por este motivo, solicita a las administraciones competentes que se realice un seguimiento de la mortandad que pueda darse en las truchas y busque soluciones a esta «grave desastre ecológico».
Sin agua potable
Este hecho además ha dejado sin agua potable a ocho pueblos, seis del municipio de Encinedo, uno de Truchas y Castrocontrigo, lo que ha obligado a la Diputación —tras la petición formulada por los ayuntamientos afectados—, a suministrar agua embotellada para el consumo doméstico a sus habitantes.
Por su parte, el alcalde de Encinedo, José Manuel Moro, señaló que los pedáneos, con los pocos vecinos que pueden colaborar que tiene en este momento, tratan de limpiar los depósitos de agua de los arrastres de ceniza. «Lo que tratamos es de volver a la normalidad lo antes posible, aunque si vuelve a llover nos volveremos a ver en la misma situación», declaró el alcalde popular, quien confirmó que la Diputación les enviará un total de cinco mil litros para comer y beber, «de ducharnos ya ni hablamos». Por otra parte señaló que la tormenta del domingo complicó mucho la circulación en la carretera LE-126 entre Losadilla y La Baña, al producirse desprendimientos de tierra y piedras sobre al calzada. «Una cuña de la Junta los retiró horas después», avanzó el regidor.
La alta concentración de residuos en el agua tras el incendio, hacen que los sistemas de filtrado y depuración no la puedan potabilizar.
El alcalde de Castrocontrigo, Olivio Campo, perteneciente a la UPL, aseguró ayer que «desde el Ayuntamiento se solicitarán ayudas a las institucionales provinciales y autonómicas para regularizar el suministro de agua potable en la localidad lo antes posible».
En el caso del Eria, que nace en las laderas del Teleno, este hecho se agrava por el estado de sequía y el bajo caudal de agua que lleva el río desde hace meses. Estas circunstancias vuelven a traer el debate sobre la necesidad de una presa de regulación del caudal que evite los periodos de estiaje en el verano, dado que hay años, como este, en que no hay suficiente agua para mantener la calidad de agua de suministro para la población, que sufren fuertes restricciones que se han de producir en el agua de riego
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Peñalba de Santiago volvió a quedar incomunicada en la tarde de ayer tanto en el acceso por la carretera del Valle del Oza como por la pista de tierra que parte del pueblo de San Cristóbal de Valdueza. La fuerte lluvia registrada desde primera hora de la tarde provocó nuevos desprendimientos de tierra, rocas y maleza en el mismo punto que hace tan sólo unos días, según explicó la presidenta de la Junta Vecinal, Susana Rodríguez, que volvió a lamentar la situación que tienen que enfrentar vecinos y turistas por estos graves problemas que son consecuencia directa del gran incendio que asoló la Tebaida Berciana hace tan sólo unos meses.
El terreno ha quedado tan dañado que la acción de las trombas de agua deriva en desprendimientos y arrastres de tierra y maleza de grandes dimensiones. «A nada que llueve fuerte, nos encontramos con el mismo problema», aseguró la pedánea de esta turística localidad que vive, ahora mismo, su temporada alta. Precisante, los propietarios de negocios de turismo se quejaron ayer de la situación y se mostraron «indignados» por «la falta de medidas de seguridad y prevención de un riesgo que era predecible tras el devastador incendio de la Tebaida y la posterior sequía durante el verano», explicó uno de ellos, considerando «vergonzoso» que todavía no se haya asfaltado la pista de tierra que comunica Peñalba con San Cristóbal.
Él mismo, como propietario de una casa rural, sufrió ayer los efectos del nuevo derrumbe en el mismo punto de la carretera y de la pista de tierra, ya que unos clientes procedentes de Aragón tuvieron que dar la vuelta y quedarse en Ponferrada a la espera de poder acceder al pueblo más emblemático del Valle del Silencio.
Pero los residentes de Peñalba y los gerentes de los alojamientos rurales no sólo temen el daño que los derrumbes y estado de la carretera provocan al turismo, sino también y sobre todo la inseguridad que generan. «Si estos desprendimientos llegasen a caer encima de un vehículo, podríamos tener que lamentar graves situaciones en las que están en juego la salud y la vida de las personas».
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La Guardia Civil auxilió a una mujer alemana de 60 años que sufrió una caída cuando realizaba una etapa del Camino de Santiago en el Bierzo. Efectivos del Escuadrón de Caballería de la con sede en Madrid, que se encuentran desplegados en León como refuerzo a los servicios establecidos en la vigilancia y seguridad del Camino, tuvieron conocimiento de que una peregrina se había tropezado y caído al suelo golpeándose en la cabeza. Una vez localizada en las cercanías de El Acebo (Molinaseca), comprobaron que tenía una herida de unos 15 centímetros y que sangraba abundantemente, por lo que solicitaron la presencia de los servicios sanitarios, que trasladaron a la mujer a un centro sanitario.
En el dispositivo especial de vigilancia y seguridad del Camino de Santiago que tiene establecido la Comandancia de la Guardia Civil de León, participa una escuadra del Escuadrón de Caballería compuesta de cinco jinetes y sus caballos. Esta unidad accede a lugares que con vehículos o motocicletas es prácticamente imposible, realizando el servicio en sentido inverso al de la marcha normal de los peregrinos para así encontrárselos de frente y atender sus necesidades en caso necesario.
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De nuevo las carreteras del Biezo han vuelto a registrar un accidente de tráfico. En esta ocasión, en las últimas horas se producía un suceso en carreteras de Villafranca del Bierzo. Tres personas que viajaban en los vehículos siniestrados resultaron en el accidente de circulación que se producía en el casco urbano de Villafranca del Bierzo.
Una furgoneta y un turismo colisionaron por causas que se investigan en el cruce de la carretera N-VI con la calle San Salvador. de Villafranca. El suceso movilizó a agentes de la Guardia Civil de Tráfico y sanitarios.
 http://www.diariodeleon.es/
MRF


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