No Al Olvido

sábado, 9 de noviembre de 2019

# Viva la libertad.."Gran distancia entre calle y parlamento"...Vídeos 2..Cristina López Schlichting ha analizado en 'Fin de Semana' en COPE el cierre de campaña y la jornada de reflexión. Así mismo ha recordado la caída del Muro de Berlín, 30 años después.....!!!!!

No hay duda de que el mundo es mejor sin lo que representó aquel Muro

La creación de las dos Coreas y las dos Alemanias propició un experimento único en la historia: separar drásticamente a personas de idéntica nacionalidad, costumbres y etnia y ponerlas a vivir en países distintos, unos de sistema comunista y dictatorial y otros, capitalistas. El resultado del largo test lo conoce todo el mundo (menos Albertito Garzón y los hacendados de Galapagar, atrapados en multifracasados clichés marxistas). Por resumir: de la RDA salió el Trabant, un utilitario tipo tartera; de la RFA, los deseados BMW. Los coreanos del Sur son incluso más altos que los del Norte, porque no han sufrido las privaciones del comunismo. Pero sobre todo son más libres y prósperos, y por lo tanto más dichosos, al igual que los alemanes occidentales lo eran respecto a los orientales.
La RDA se fundó en 1949 y se evaporó en 1990. Fue el más rico de los países del Este (al fin y al cabo eran alemanes, sinónimo de organización). Pero aun así, no funcionó, incluso fueron perdiendo población: 18 millones al principio, 16 al final. El socialismo va contra la naturaleza humana, porque cercena el espontáneo afán de buscar el beneficio personal y anula el efecto creativo y emulador de la competencia. Cuando llegó al poder, Jrushchov se propuso que la URSS alcanzase la paridad en poder adquisitivo con EE.UU. Pero cuando cayó el Muro, hace hoy 30 años, estaban en un 24% del de los americanos. La República Democrática Alemana, laboratorio marxista-leninista, fue un Estado oficialmente ateo, claustrofóbico y policial, donde hasta los hijos espiaban a sus padres. Uno de cada seis «ossis» -apodo de los alemanes orientales- mantenía vínculos con la Stasi, el temido Ministerio de Seguridad que todo lo sabía. La caída del Muro no solo atendió a motivos económicos y políticos. Además los chavales del Este querían rock y vaqueros, colorear unas vidas en gris.
Lógicamente todo aquello acabó yéndose al carajo. La espoleta fue la caída del Muro, de 156 kilómetros, símbolo de la bancarrota moral y económica del comunismo. Supuso un clamoroso triunfo de la democracia liberal, hoy cuestionada por los populismos nacionalistas y neomarxistas. El mundo es mucho mejor sin el Muro y lo que representó. Con sus problemas, los países del Este son más abiertos, ricos y felices que bajo la bota soviética.
La libertad siempre se abre paso. El brillane historiador Niall Ferguson, que en 1989 envió a un periódico británico desde Berlín un artículo donde vaticinaba la caída del Muro (que fue rechazado), pronostica ahora que antes de 20 años asistiremos también al fin de la dictadura china. Su argumento es que con la prosperidad se forma una burguesía, que no se conformará con las paparruchas y ataduras del partido único; además, la corrupción minará el sistema chino, pues todo modelo totalitario es corrupto por naturaleza, al no existir controles externos.
Ojalá los europeos valorásemos más las libertades que hemos conquistado (pagando el tributo de millones de muertos en el espantoso siglo XX). Los muros mentales a la larga no funcionan, aunque triunfen coyunturalmente en la tele y en Twitter...Luis Ventoso

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