No Al Olvido

jueves, 7 de noviembre de 2019

# .Sánchez sí fue «preciso». Demasiado Vídeo .2....Este Canal Interesante...!!!

La rectificación de Pedro Sánchez fue ilusoria, y pese a admitir que hay que tener humildad para asumir un error cuando se comete, no resultó creíble

Algo ha dejado de cuadrarle al PSOE en sus expectativas de revalidar una mayoría suficiente para gobernar. Demasiados nervios en una campaña para olvidar, y demasiados errores de cálculo al convocar eleccionesPedro Sánchez no salió satisfecho del debate electoral y su tono desabrido, incluso prepotente, en algunas entrevistas denota su incomodidad e inseguridad. Ayer Sánchez se disculpó por decir públicamente que la Fiscalía depende del Gobierno. Sostuvo que no fue «preciso» y trató de rectificar alegando que se debe al cansancio generado por una campaña frenética. Pero su rectificación fue ilusoria, y pese a admitir que hay que tener humildad para asumir un error cuando se comete, no resultó creíble. Sánchez sí fue «preciso». Demasiado preciso, porque su objetivo era reafirmar como un argumento electoral el anuncio hecho dos días antes, durante el debate electoral, de que este Gobierno conseguiría la detención de Carles Puigdemont. Había premeditación.
Por eso su comentario no fue inocuo, ni improvisado, ni reactivo. No fue un simple error en unas cifras económicas o un olvido en unos datos sobre delincuencia. No fue un lapsus irrelevante. Fue una traición del subconsciente con tono deliberado de bravuconada electoral de quien concibe el Estado como una propiedad bajo su exclusivo control. Nadie, y menos aún los fiscales – unánimes, sean progresistas o conservadores–, se ha tomado sus palabras como un descuido dialéctico, sino como una ofensa institucional con antecedentes conocidos porque el Gobierno ya incurrió en desprecios similares con la Abogacía del Estado.
Tratar de arrogarse como coartada en busca de votos la detención de Puigdemont revela además una displicente concepción de la separación de poderes en España. Porque si un presidente del Gobierno no es capaz de defender la independencia judicial y la autonomía del Ministerio Fiscal como principios mecánicamente instalados de fábrica en su subconsciente, y si se permite sostener que quedan bajo el control del poder ejecutivo, es decir, del Gobierno de turno, es porque solo concibe la democracia como un instrumento subordinado a sus intereses y subalterno de su partido y su cargo.
Su precisión fue absoluta. Lo que ocurre es que nunca debió delatarse de modo tan torpe e innecesario porque las consecuencias de su afirmación son graves. Dar argumentos a Estrasburgo para que cuestione la autonomía de la Fiscalía y sea percibida como un apéndice servil del Gobierno en una decisión política, y no en un debate jurídico, no va a ayudar a que Bélgica entregue a Puigdemont. Sánchez tampoco debería desconocer que un fiscal puede negarse a obedecer órdenes e instrucciones si son contra Derecho o estrictamente políticas, porque antecedentes hay de ello con sonados casos de fiscales «rebeldes» contra decisiones políticas arbitrarias.
A todo esto, la ministra de Justicia, fiscal de carrera, calla, también con enorme «precisión», en la conclusión de la campaña más errática y fallida del PSOE..Manuel Marín

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