Los de ETA están contentos porque empieza la reagrupación de presos.
Una mujer que colaboró con los comandos y les ayudó a ocultar los explosivos,
Marta Igarriz, y un etarra con problemas mentales, Kepa Arronategui,
que asesinó en 1997 al ertzaina Txema Agirre, pasan respectivamente
de Castellón a Logroño y de Almería a Zuera, en Aragón. El ministro
Marlaska se lo anunció ayer a las víctimas de la AVT y Covite,
que subrayaron, lo mismo que ha hecho María del Mar Blanco, presidenta
de la fundación que lleva el nombre de su inolvidable hermano
Miguel Ángel, que los etarras en cuestión no han mostrado arrepentimiento,
ni pedido perdón, ni colaborado con la justicia. Delicado y feo asunto,
en el que el Gobierno se atiene más a los intereses políticos que a la ética.
Lo mismo ha pasado con el asunto de la venta de armas a Arabia Saudí.
Era muy grave vender explosivos, hasta que nos fue el dinero en ello y
la construcción de cinco corbetas de las que dependen los trabajadores
de los astilleros españoles. Y para decir digo donde decía Diego la ministra
Celaá protagonizó ayer en rueda de prensa una intervención bochornosa
explicando que las bombas que vendemos los españoles no matan.
Hombre ministra, yo comprendo que la real politik es difícil, pero tontos no somos
los españoles. El Gobierno de Pedro Sánchez se ha convertido en el único del mundo
que vende bombas que no matan. Supongo que sirven para abonar cosechas o provocar la lluvia.
Está resultando difícil de seguir el ejecutivo cuando atrocha por veredas
que ni una cabra hispánica tendría fáciles. La última es el método utilizado
para hacer frente a las acusaciones de plagio que el presidente ha tenido que
hacer frente por una tesis mediocre premiada con un bochornoso cum laude por
un tribunal de amiguetes. Pedro Sánchez ha decidido matar al emisario y ha
enviado burofaxes amenazantes a la prensa. Tres periódicos, ABC, El Mundo
y Ok Diario han recibido burofaxes exigiendo que se retracten de la información
publicada, como si se tratase de artículos de opinión. Los tres diarios
investigaron la tesis del jefe de Gobierno y compararon sus textos con
los originales copiados, asimismo desvelaron la sospechosa composición
del tribunal que calificó el trabajo, en el que participaban un doctor
que tenía el título desde hacía dos meses y otros dos que lo eran desde hacía un año.
¿Desde cuándo no puede la prensa hacer su trabajo? ¿No es acaso su deber
establecer la veracidad de los hechos y mantener informada a la opinión?
¿Desde cuándo un gobierno democrático amenaza a los periodistas sólo por
revelar materias vergonzosas del presidente de una nación? Sánchez parece haber perdido los papeles.
Hoy sale ABC con un solo titular en portada: Nos Ratificamos.
También los directores de El Mundo y OK Diario afirman que no
retrocederán. Los hechos son los hechos y ni siquiera hablamos de opiniones, que son libres.
La historia de la tesis del presidente es desgraciadamente impresentable.
La necesitaba desde que empezara a enseñar en la universidad
Camilo José Cela en 2008, cuando era concejal socialista. La universidad privada era
ideal para él, llena de amigos correligionarios y con un rector, Rafael Cortés Elvira
, que había sido secretario de estado de Felipe González. Se inscibió como doctorando
en el curso 2009-2010 y dos años después ya tenía el título, que de media requiere unos
seis años. Qué hacha. En ese momento era secretario de hacienda Carlos Ocaña Pérez
de Tudela, que luego firmó con él un libro que justo tenía como contenido
la dichosa tesis. ¿Cómo no sospechar que alguien del ministerio trabajó en un doctorado que es un corta y pega?
Naturalmente que vamos a seguir investigando la tesis, por cierto recién colgada
el viernes a mediodía en internet, cuando el presidente minitió en las Cortes asegurando
que ya estaba en las redes a disposición de todos. Naturalmente que vamos a cotejar
los párrafos. Y naturalmente que ya lo está haciendo la gente, como ya pasó
cuando hubo de dimitir el ministro alemán de Defensa, Theodor zu Guttemberg.
Por ahora, los buscadores informáticos de plagio dan indicios de que buena
parte de la tesis está copiada. El programa Safe Assign, aplicado por COPE,
da un 17 por 100 de copieteo. El ejecutivo reduce la cifra a un 13 por 100,
según otro sistema llamado “Turnitin”. ¿por qué esta diferencia?
Muy sencillo, el copieteo no se considera delito de plagio hasta un 14 por cien.
Anunciando un 13, Pedro Sánchez se queda al filo del delito legal. Y ahí está
ahora mismo, al filo del delito, sin que la prensa está en absoluto asustada por sus amenazas.
Al presidente, por el contrario, vamos a recordarle lo que dijo a la oposición
en el debate reciente de moción de censura contra Mariano Rajoy.
Ay madre, por la boca muere el pez. Tan duro con otros y
ahora tan galllito con los que le miran a él con la lupa que ya usó.
Así hablaba de Cristina Cifuentes.,,
MRF
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