No Al Olvido

domingo, 31 de diciembre de 2017

# Bierzo.Ponferrada.El hospital traza un plan de cuidados paliativos para más de 400 pacientes.JOSÉ ANTONIO VISEDO GERENTE DEL ÁREA DE SALUD DEL BIERZO «Queremos estabilizar las plantillas para no derivar a las clínicas privadas»





Extenderá la asistencia a domicilio al medio rural y formará a los médicos de familia en su cuidado.

Redefinir el ámbito de los cuidados paliativos para reforzar la atención de los pacientes —no sólo oncológicos, sino con hasta diez patologías diferentes— en sus propios domicilios y en toda la comarca, otorgando al médico de familia un peso mayor. Con este objetivo, la dirección médica del Hospital El Bierzo trabaja ya en la definición de un plan de cuidados paliativos con el que pretende suplir las carencias que existen, especialmente en el medio rural, e identificar ajustadamente a los más de 400 pacientes paliativos que tiene el Área de Salud, según los datos de la propia gerencia.
No se trata de sacar a estos enfermos del centro asistencial, ya que la unidad de hospitalización específica, dotada con seis camas, mantendrá su nivel de actividad. Se trata, de dar mayor peso a la atención domiciliaria para mejorar la calidad de vida del enfermo. «Queremos que todo pivote sobre la base de Atención Primaria, que sea el médico de medicina familiar el que atienda en domicilio a sus pacientes paliativos con Ela, que sufran una insuficiencia renal o hepática, o un proceso oncológico, entre otros. Ello sin dejar de potenciar las dos unidades de soporte: la unidad de hospitalización a domicilio y la unidad de paliativos del hospital», explicó el gerente, José Antonio Visedo.
El plan, por lo tanto, se extenderá a todo el área sanitaria. «Ahora mismo hay una atención parcial de los cuidados paliativos en el ámbito urbano y al ámbito rural no se está extendiendo. Esto lo vamos a resolver en 2018», dijo Visedo, explicando que el médico de familia recibirá una formación específica en el cuidado y tratamiento de pacientes paliativos y contará con el respaldo de las unidades de soporte ya mencionadas. «Cuando el proceso del paciente se agudice, tiene una unidad de cuidados paliativos hospitalaria y cuando necesite el apoyo en casa de profesionales que llevan más de 20 años atendiendo a paliativos, llamará a la unidad de hospitalización a domicilio», destacó el gerente.
Todo ello «va a suponer un pequeño incremento de recursos humanos», que es precisamente lo que está valorando. «Vamos a crear una unidad coordinadora de todos los grupos de trabajo y ahí es donde habrá que gastar dinero en recursos humanos», avanzó José Antonio Visedo.
—Un balance muy positivo, porque estamos cumpliendo todos los objetivos que nos ha marcado Sacyl desde el punto de vista presupuestario, de la sostenibilidad, asistencial, de calidad, de docencia, de formación y de investigación. Estamos mejorando la atención sanitaria a nuestros pacientes de forma progresiva.
Desde que en marzo de 2016 asumiera la gerencia del Hospital El Bierzo y poco tiempo después se pusiera al frente también de Atención Primaria, en una nueva área de salud integrada, mucho han cambiado las cosas, principalmente a nivel presupuestario. No se ha librado de las protestas ni la presión social y ha tenido que hacer frente a una reestructuración de mandos intermedios que —él mismo asegura— ha sido lo menos grato de su trabajo. Aún con ello, José Antonio Visedo afirma que el del Bierzo es el proyecto de gestión «más atractivo» y «satisfactorio» de sus 28 años de trayectoria profesional y considera que ya es tiempo de referirse al centro asistencial berciano como Hospital Universitario del Bierzo y dejar de lado el apellido comarcal.
—¿Qué balance hace del año que está a punto de terminar?—¿Cuáles han sido los principales logros?
—Lo primero, seguir avanzando en la modernización de la gestión del área sanitaria y la integración, que nos está permitiendo romper barreras, no establecer esas líneas paralelas y casi incomunicadas entre lo que era la atención primaria al paciente y la atención hospitalaria. Otra de las cuestiones importantes ha sido la estabilización económica. Este área sanitaria ha tenido casi un tres por ciento más de presupuesto que el año anterior, hemos pasado de 171 a 176 millones de euros. Eso nos ha permitido contratar más profesionales, que ha sido otra de las cuestiones fundamentales, la estabilización de plantillas (...) La media global de subida en contrataciones eventuales y sustituciones ha sido de un 20,3% en relación a 2016, incluido el ámbito de la enfermería, donde hemos incrementado el gasto en sustituciones y en acumulos de tareas, también en más de un 20%.
—Pero no todas las plantillas están al cien por cien...
—Las plantillas las tenemos más o menos estables, aunque seguimos necesitando un par de traumatólogos más, dos anestesistas, un urólogo y algún ginecólogo. No obstante, el principal problema se llama Radiología, donde tenemos una dotación de siete radiólogos para una plantilla orgánica de doce, es decir, hay cinco plazas sin ocupar. Es verdad que nos faltan especialistas, no tenemos todas las plantillas cubiertas al cien por cien y conseguirlo es, precisamente, uno de los retos para 2018.
—¿Cómo afecta esto al principal problema: la lista de espera quirúrgica?
—El problema de la falta de especialistas lo estamos supliendo con el cambio en la técnica quirúrgica. Al potenciar la cirugía mayor ambulatoria, no invasiva y mucho más rápida, se están haciendo más procesos de los que se hacían antes y en 2017 hemos seguido reduciendo la lista de espera (...) Con las plantillas al cien por cien, sólo en el turno de mañana sacaríamos adelante toda la producción quirúrgica, pero de momento tenemos que seguir derivando pacientes a las clínicas concertadas, tenemos un déficit de, aproximadamente, un diez por ciento. Quiero decir, si nosotros operamos a una media de diez mil pacientes al año, hay unos mil que todavía no podemos atender. No obstante, como el reto para este año es avanzar en la estabilización de plantillas, pretendemos ser autosuficientes y no derivar a ningún paciente en 2018 con los once quirófanos que tenemos.
—Y entre los profesionales que faltan ¿No hay algún geriatra?
—Cuando llegué a este hospital, lo que me encontré, como en todos los hospitales de la red de Sacyl similares, es la figura de un geriatra consultor al que los diferentes servicios consultan. ¿El hecho de no tener un servicio de Geriatría formado por cuatro y cinco geriatras supone un deterioro de la atención a los pacientes mayores, crónicos y pluripatológicos? Yo digo, absolutamente, que no. Nosotros tenemos especialistas que atienden cada una de las patologías de todos ellos.
—Volvamos al presupuesto. Han sido 3,5 millones de euros en inversiones. ¿En qué se ha gastado ese dinero?
—En el bloque quirúrgico, con la creación de los dos quirófanos de cirugía mayor ambulatoria que están suponiendo una revolución, ya que se han hecho unas 700 intervenciones quirúrgicas desde octubre. También en nuevos equipos. Hemos podido comprar, aproximadamente, 350 equipos más y 81 de ellos son camas hidráulicas, además de una sala telemandada. A ello hay que sumar todas las inversiones que se han hecho a nivel de infraestructuras.
—Y en el ámbito asistencial, ¿qué se ha conseguido?
—Básicamente, reducir las listas de espera y llegar a los 2.000 pacientes al cierre del año. Además, en el ámbito asistencial seguimos trabajando en lo que llamamos alternativas a la hospitalización. Nuestro objetivo es que los pacientes estén el tiempo que tengan que estar en el hospital, pero buscar otras alternativas a través de la hospitalización a domicilio.
—Eso puede conllevar críticas, máxime cuando hay camas que no se utilizan
—Lo que el paciente quiere cuando viene al hospital es que se le atienda rápidamente, que rápidamente se le diagnostique y que pueda volver a su entorno personal, familiar o laboral cuanto antes. Nosotros estamos trabajando no con el objetivo de cerrar camas de hospitalización —ahora mismo están el 95% abiertas ya que hay presión asistencial suficiente—; estamos reordenando la prestación de asistencia sanitaria en los términos de todos los hospitales del Sistema Nacional de Salud, donde se potencian mucho las unidades de diagnóstico rápido, de corta estancia y de continuidad asistencial.
—¿Qué pasará en 2018? ¿Volverá a haber dinero suficiente para todo lo queda por hacer?
—En 2018 aspiro a tener el mismo nivel de inversiones y, desde luego, el proyecto estrella es avanzar en el nuevo edificio sanitario múltiple que tiene que albergar el centro de salud Ponferrada II, el Punto de Atención Continuada y un centro de especialidades. Luego, queremos seguir mejorando e incrementando la cartera de servicios. En Rehabilitación, estamos dándole vueltas a la puesta en marcha de un tipo de rehabilitación específico de suelo pélvico que va a implicar una obra de adaptación del área; y en Atención Primaria, tenemos que seguir renovando mobiliario. Este año hemos tenido 200.000 euros y espero contra con lo mismo como mínimo.
—De ese centro de especialidades que es el proyecto estrella ¿se pondrá la primera piedra?
—Este año, seguramente dará tiempo a sacar el proyecto a licitación y empezar con la licitación de la obra, no sé si dará tiempo a poner ya la primera piedra.
—Me ha contado lo bueno, pero también habrá cosas malas. ¿Qué ha sido lo peor?
—Lo peor son los cambios, las renovaciones, los ceses y las demoras que tenemos. Y otra cosa que no me gusta mucho son las críticas feroces que, a veces, se hacen de la labor que desarrollan nuestros profesionales o a la gestión que hacemos nosotros, porque eso hace un flaco favor a la imagen del área sanitaria. Ofrecer una buena imagen es importante también como elemento de atracción de profesionales, hay que generar credibilidad.
—Hay quien dice que es usted un liquidador que ha venido a hacer un trabajo y se irá
—Si hubiera venido aquí como un liquidador, en el último año y diez meses no hubiéramos conseguido inversiones por valor de casi cinco millones, no hubiéramos reducido la demora y la lista de espera en un 50%, no hubiéramos conseguido una renovación tecnológica tan importante, no estaríamos trabajando duramente en el área de la integración asistencial para que lo note el paciente en sus resultados en salud, no estaríamos intentando estabilizar las plantillas. No es así y lo más importante es seguir recuperando la imagen de esta institución. Quiero que se empiece a hablar del Hospital como un hospital universitario y que se consolide el nivel de crédito y de inversiones...http://www.diariodeleon.es/noticias/bierzo/  MRF

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